La imagen representa de Valparaíso a través de un objeto del imaginario personal del autor. La ciudad es sugerida mediante la repetición de un patrón arquitectónico modelado en cajas de fósforos de colores; una idea que proviene de la sensación, radicalmente subjetiva, que el autor tiene sobre la ciudad.
A través de la construcción y registro fotográfico de esta visión, se genera una miniaturización y abstracción de la formas originales de Valparaíso, incitando a la reflexión sobre la fragilidad material y la existencia de diversidad dentro del conjunto. Plantear a la ciudad como un objeto de cuidado, como reducto de la humanidad, otorgarle un valor basado también en lo lúdico, lo simple.
