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25 noviembre 2009 / comentarios: 0 |
Laboratorio
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Una serie de cajas de remedios de diversos tamaños y colores extendidas desde su interior, son las contenedoras de numerosas ilustraciones hechas a mano alzada que representan entidades monstruosas y criaturas alegóricas que simulan vomitar, devorarse, engullirse, bailar o simplemente estar, cómo alusión a un estado físico de pánico, de molestia y calamidad. Se recontextualiza el Mal Agüero y la superstición, con citas al bestiario medieval y la recopilación de narraciones mágicas, tan espantosas como necesarias para la identidad colectiva.
Con el proyecto Laboratorio se pervierte el significado de objeto cotidiano al poblarlo de criaturas irreales y al fabular no tan sólo con cada especie inventada,sino con la totalidad de la superficie cúbica conformada por los cartones.
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Carlos Neira Fernandez, En Rodaje 2009
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